TRF4 CONFIRMA CONDENA DE LULA Y DEL PUEBLO BRASILEÑO

Foto: Diego Leão/FPB
Es necesario mirar críticamente la sentencia dada por los jueces de la 8ª Sección del TRF-4. No se trata de defender a Lula, es una cuestión de defender algo mucho más precioso: el pueblo brasileño que está siendo condenado junto a él.
Por Juliana Medeiros
El juicio realizado por la 8ª sección del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4), en Porto Alegre, de este miércoles, tenía la tarea de decidir sobre una apelación del equipo de defensa del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El recurso era contra la condena de 9 años y 6 meses de prisión en el caso del apartamento (tríplex) del Guarujá, que había sido aplicado al ex presidente el año pasado por el juez Sérgio Moro, responsable de los procesos de la Operación Lava Jato en la primera instancia de la Justicia Federal, en Curitiba (PR).
En la larga sesión, el fiscal del Ministerio Público y los abogados de defensa se manifestaron y luego los tres jueces pronunciaron sus votos. Para el Dr. Cristiano Zanin, abogado de Lula, el juez Moro falló al definir la pena con base sólo en la “narrativa aislada” del ex presidente de OAS, Leo Pinheiro, que fue al final beneficiado (por su delación contra Lula) con la reducción de la pena en la misma sesión.
El relator del caso, juez João Pedro Gebran Neto, no sólo mantuvo la condena como aumentó la pena del ex presidente Lula de nueve años y medio para 12 años y un mes de prisión. Gebran escribió 400 páginas para justificar la condena de Lula, e incluso sugerir el aumento de la pena, sin mencionar una línea sobre el principal argumento de la defensa para el recurso. Durante la lectura de su voto, llegó a decir que habría pruebas “por encima de lo razonable de que el apartamento tríplex desde el principio fue reservado para Lula”, pero al igual que los otros que le siguieron, no mencionó ninguna vez alguna “prueba” .
En consecuencia, el juez Leandro Paulsen, presidente de la 8ª sección del TRF4 y revisor del caso, inició -después del intervalo para el almuerzo- la lectura de su voto, también manteniendo la condena y el aumento de la pena sugerido por el relator. Por último, el juez Victor Luiz dos Santos Laus leyó el último de los tres votos y el presidente proclamó el resultado.
 No obstante, el proceso no se cerrará todavía, ya que hay posibilidades de recursos en la misma instancia. La defensa aún puede recurrir. Aunque todos los recursos en el TRF4 fuesen negados, quedan apelaciones ante el Tribunal Superior de Justicia (STJ, según siglas en portugués) por medio de un recurso especial, y ante el Supremo Tribunal Federal (STF) con un recurso extraordinario.
Es importante recordar también que no hay posibilidad, hasta el momento, que el ex presidente sea arrestado. Lula sólo podría ser detenido después de haber agotado todos los recursos en el TRF4. Esa es también una estrategia del Partido de los Trabajadores (PT) para mantener su candidatura; que será confirmada este jueves (25) durante un acto en Sao Paulo.
Una eventual candidatura de Lula en las elecciones de octubre podría ser impugnada con base en la Ley de Ficha Limpia, que considera inelegibles a aquellos que hayan sido condenados en una decisión transitada en juzgado o proferida por órgano judicial colegiado. Sin embargo, hay una brecha en la ley que permite recurrir a una liminar (decisión provisional), lo que garantizaría el registro de la candidatura.
El ex presidente Lula acompañó el juicio desde la sede del Sindicato de los Metalúrgicos de ABC, acompañado de militantes del PT, MST y Levante Popular de la Juventud.
En varias partes del país se registraron vigilias desde la noche del martes en defensa del ex presidente. También hubo manifestaciones, menores en número, en defensa de la prisión del petista.
Desde el lunes, Porto Alegre registró un fuerte esquema de seguridad, previendo la llegada de más de cuatro mil autobuses con personas oriundas de varios estados del país que llegaron a la capital gaúcha en apoyo a Lula.
Una nota, elaborada por el Frente Brasil Popular (FBP), que reúne a más de 80 partidos y movimientos sociales, y divulgada luego del final del juicio, recuerda que es hora de “continuar en las calles luchando por elecciones democráticas y en defensa de los derechos del pueblo brasileño”.
Lula lidera todas las encuestas electorales de cara a la próxima elección y esa parece ser la principal motivación de la persecución jurídica, un capítulo más en el golpe de Estado que comenzó a tomar forma en el país luego de confirmada la victoria electoral de la ex presidenta Dilma Rousseff en el 2014.
El resultado, ya esperado, del juicio de la apelación de Lula en el TRF4 sólo confirma que el país vive un Estado de excepción. El recado dado por la élite blanca y rica del país es claro: trabajadores, pobres, negros, indios, LGBT y demás grupos minoritarios, no se atrevan a desafiar la fuerza oculta del Estado Capitalista, todos serán aplastados.
Lula no fue condenado por “formar parte de un gran esquema de corrupción”. Temer, Aécio Neves y José Serra son la prueba de ello. Lula necesita ser destruido para que nunca más, surja otro como él. La figura cívica del Lula es una amenaza al establishment y necesita ser humillada y reducida a polvo para evitar el riesgo de que despierten nuevos liderazgos en la pobreza, sea del campo o de las periferias de las grandes ciudades.
La condena de Lula no es para corregir una cultura generalizadamente corrupta, es para fortalecer la cultura corrupta que en Brasil se ha implantado desde la llegada de Cabral, la cultura de que el pueblo es la plebe y debe seguir sirviendo a la corte. Desde entonces, la justicia brasileña practica la frase que debería abrir cínicamente nuestra Constitución: “A los amigos los favores de la ley, a los enemigos los rigores de la ley”.
Lula es un líder popular y un instrumento de la voluntad del pueblo, dentro de los límites de una democracia representativa y estatal. Muchas contradicciones existieron en su gobierno pero fue él el artífice de que empleadas domésticas fueran reconocidas como trabajadoras formales; que habitantes de las ciudades más lejanas del Nordeste contaran con energía eléctrica; que la mujer sea titular de los beneficios sociales del Estado; que fuese ampliado el derecho a la educación universitaria en el país. La derecha descalifica a los beneficiarios de estas políticas como “pan con mortadela” porque no saben lo que es carecer de las cosas más básicas. Incapaz de comprender el dolor del hambre del pueblo.
Como recuerda la nota del FBP, ‘”la hora no es de llanto, sino de lucha”. La decisión sobre Lula es la condena de todo el pueblo brasileño. Y es justamente contra esta guerra -declarada por la justicia, por las grandes corporaciones y por los medios burgueses contra el pueblo- que es hora de luchar. Es mucho más que evidente, que la elección sin Lula es fraude.

Con informaciones de Jornalistas Livres

A vingança da burguesia

Por Pedro César Batista

 

1 – No Brasil, entre 1964 e 1985, a ditadura civil-militar que chegou ao poder, usando o argumento do combate a corrupção, não teve escrúpulos em perseguir, torturar e matar, a fim de servir aos interesses do grande capital. Foram anos de entregas e saques das riquezas nacionais para a burguesia, milhares de torturados e mortos. Decorridos 31 anos, mesmo com todos os criminosos devidamente identificados, os fatos comprovados e com o relatório oficial da Comissão Nacional da Verdade detalhando todos esses crimes, os responsáveis permanecem impunes.

2 – Na luta pela redemocratização do país todas as forças contrárias ao arbítrio se uniram. O PT ao chegar ao governo em 2002 simbolizou a esperança de serem realizadas as reformas necessárias: política, tributária, agrária, sanitária, urbana e assegurar a apuração dos crimes da ditadura e a devida punição dos criminosos. As reformas não foram feitas, a apuração do período de escuridão da ditadura foi feita, mas os criminosos seguiram impunes. O PT no lugar de aprofundar a democracia sustentou-se politicamente com as mesmas bases fisiológicas do governo FHC e das oligarquias. Um grande erro.

3 – Mesmo o artigo 224, da Constituição Federal, assegurando a criação de um Conselho para definir as regras para democratizar as comunicações no Brasil, nada foi feito, nem mesmo pelo governo petista. Isso permitiu que os principais veículos de comunicação, especialmente a Rede Globo de Televisão, nascida como suporte da ditadura, desenvolvesse ao longo desses anos uma campanha continua contra os que combateram a ditadura e o governo petista. O que fazem nestes últimos anos, meses, semanas e dias, é a reafirmação de um discurso inverter os fatos, visando responsabilizar aqueles que não são de seu grupo pelo saque do Estado e das riquezas nacionais que a burguesia pratica secularmente.

4 – Em 14 anos de governo petista, mesmo sem a realização das reformas necessárias, foi realizada uma profunda mudança socioeconômica no país, com a execução de políticas sociais, como os programas Bolsa Família, o ENEN, o Pró-UNE, Minha Casa Minha Vida, Farmácia Popular, Cisternas, entre outros que permitiram a ascensão ao consumo e melhoria na qualidade de vida de milhões de habitantes, os quais antes viviam em completa exclusão. Essa mudança nunca foi aceita pelas oligarquias.

5 – O capital internacional nunca deixou de lado seus interesses econômicos. Financiaram e organizaram os golpes na América Latina, desenvolvem uma ação criminosa no Oriente Médio e Norte da África, com a invasão, por meio de mercenários ou mesmo diretamente, na Líbia, no Iraque e na Síria. Atuam de forma feroz contra os governos da Venezuela, Equador, Bolívia e Brasil. Conseguiram eleger um títere na Argentina. O grande capital é uma verdadeira águia de rapina que não tem pátria, interessando-lhe apenas assegurar a concentração e o aumento de suas riquezas. O petróleo é a meta no Brasil, Venezuela e Ira, assim como foi o motivo da invasão no Iraque e na Líbia.

6 – O poder judiciário, através de Moro, atua de forma arbitrária, aliado a mídia, levando às massas a um sentimento falso de justiça, pois a campanha da mídia contra o presidente Lula e os petistas tem a finalidade de aplicar uma pauta de vingança contra aqueles que, em parte da história, assumiram o protagonismo, deixando de lado a representação da burguesia e permitiram melhorar a vida dos setores mais pobres e explorados. A pauta da vingança da burguesia não se limita a longa campanha que vem sendo realizada pela mídia, essa campanha prende, tortura e mata, assim tem sido feito ao longo da história da humanidade, sempre que os oprimidos ousam enfrentar os opressores, a crueldade se abate contra os rebelados. Isso vem desde Espártacus até os dias atuais. Não importa se a ação se da conforme as regras da democracia burguesa, como foi no Chile, com Salvador Allende, ou na Venezuela, ou aqui no Brasil. Quando a luta dos explorados ousa construir um outro mundo de forma radical, como foi na ex-URSS, as calúnias, mentiras e agressões persistem sem limites. O que a burguesia busca é desanimar a luta dos trabalhadores, retirar o sonho e tentar desconstruir a utopia.

7 – Toda solidariedade ao PT, Lula, seus familiares e a todos que estão sendo violentados pela sórdida campanha da mídia, sustentada por parte de um poder judiciário originário da ditadura e serviçal do grande capital. Assim começou a campanha contra Joao Goulart, com Carlos Lacerda comandando uma cínica campanha contra a corrupção, semelhante ao que a mídia faz agora. A burguesia quer vingar a luta e conquistas do povo. Não nos calaremos, nem recuaremos em nossa caminhada contra a exploração do homem pelo homem e na busca de uma sociedade justa e fraterna. Os fascistas e seus serviçais não passaram e, cedo ou tarde, pagarão pelos seus crimes contra a humanidade.

Nota do Instituto Lula

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Violência contra Lula afronta o país e o estado de direito

A violência praticada hoje (4/3) contra o ex-presidente Lula e sua família, contra o Instituto Lula, a ex-deputada Clara Ant e outros cidadãos ligados ao ex-presidente, é uma agressão ao estado de direito que atinge toda sociedade brasileira. A ação da chamada Força Tarefa da Lava Jato é arbitrária, ilegal, e injustificável, além de constituir grave afronta ao Supremo Tribunal Federal.

1) Nada justifica um mandado de condução coercitiva contra um ex-presidente que colabora com a Justiça, espontaneamente ou sempre que convidado. Nos últimos meses, Lula prestou informações e depoimentos em quatro inquéritos, inclusive no âmbito da Operação Lava Jato. Dezenas de testemunhas foram ouvidas sobre estes fatos alegados pela Força tarefa, em depoimentos previamente marcados. Por que o ex-presidente Lula foi submetido ao constrangimento da condução coercitiva?

2) Nada justifica a quebra do sigilo bancário e fiscal do Instituto Lula e da empresa LILS Palestras. A Lava Jato já recebeu da Receita Federal, oficialmente, todas as informações referentes a estas contas, que foram objeto de minuciosa autuação fiscal no ano passado.

3) Nada justifica a quebra do sigilo bancário e fiscal do ex-presidente Lula, pois este sigilo já foi quebrado, compartilhado com o Ministério Público Federal e vazado ilegalmente para a imprensa, este sim um crime que não mereceu a devida atenção do Ministério Público.

4) Nada justifica a invasão do Instituto Lula e da empresa LILS, a pretexto de obter informações sobre palestras do ex-presidente Lula, contratadas por 40 empresas do Brasil e de outros países, entre as quais a INFOGLOBO, que edita as publicações da Família Marinho (http://www.institutolula.org/as-palestras-de-lula-a-violacao-de-sigilo-bancario-do-ex-presidente-foi-um-ato-criminoso). Todas as informações referentes a estas palestras foram prestadas à Procuradoria da República do Distrito Federal e compartilhadas com a Lava Jato. Também neste caso, o Ministério Público nada fez em relação ao vazamento ilegal de informações sigilosas para a imprensa.

5) Nada justifica levar o ex-presidente Lula a depor sobre um apartamento no Guarujá que não é nunca foi dele e sobre um sítio de amigos em Atibaia, onde ele passa seus dias de descanso. Além de esclarecer a situação do apartamento em nota pública – na qual chegou a expor sua declaração de bens – e em informações prestadas por escrito ao Ministério Público de São Paulo, o ex-presidente prestou esclarecimentos sobre o sítio de Atibaia em ação perante o Supremo Tribunal Federal, que também é de conhecimento público.

6) A defesa do ex-presidente Lula peticionou ao STF para que decida o conflito de atribuições entre o Ministério Público de São Paulo e o Ministério Público Federal (Força Tarefa), para apontar a quem cabe investigar os fatos, que são os mesmos. Solicitou também medida liminar suspendendo os procedimentos paralelos até que se decida a competência conforme a lei. Ao precipitar-se em ações invasivas e coercitivas nesta manhã, antes de uma decisão sobre estes pedidos, a chamada Força Tarefa cometeu grave afronta à mais alta Corte do País, afronta que se estende a todas as instituições republicanas.

7) O único resultado da violência desencadeada hoje pela Força Tarefa é submeter o ex-presidente a um constrangimento público. Não é a credibilidade de Lula, mas da Operação Lava Jato que fica comprometida, quando seus dirigentes voltam-se para um alvo político sob os mais frágeis pretextos.

O Instituto Lula reafirma que Lula jamais ocultou patrimônio ou recebeu vantagem indevida, antes, durante ou depois de governar o País. Jamais se envolveu direta ou indiretamente em qualquer ilegalidade, sejam as investigadas no âmbito da Lava Jato, sejam quaisquer outras.

A violência praticada nesta manhã – injusta, injustificável, arbitrária e ilegal – será repudiada por todos os democratas, por todos os que têm fé nas instituições e do estado de direito, no Brasil e ao redor do mundo, pois Lula é uma personalidade internacional que dignifica o País, símbolo da paz, do combate à fome e da inclusão social.

É uma violência contra a cidadania e contra o povo brasileiro, que reconhece em Lula o líder que uniu o Brasil e promoveu a maior ascensão social de nossa história.

O discurso de Lula no Equador:

É um privilégio participar deste encontro com representantes de tantos países irmãos, no momento em que se inaugura a sede permanente da UNASUL. Este é um passo extraordinário para concretizar o sonho da integração de nossos povos e países.

Quero felicitar o companheiro Rafael Correa, uma das lideranças mais expressivas do nosso continente e um dos maiores incentivadores desse projeto. Quito tornou-se de fato a Capital da Integração. Aquele belo edifício na Metade do Mundo será, a partir de amanhã, a casa de todos nós.

Saúdo, fraternalmente, o companheiro Ernesto Samper, novo secretário-geral da UNASUL, que vem contribuir com sua experiência política e reconhecida capacidade de diálogo, qualidades essenciais para conduzir o processo de integração a uma nova etapa, possível e necessária.

Antes de entrar no tema desta conferência, quero prestar homenagem a dois companheiros que não estão mais entre nós, mas sem os quais não teríamos chegado tão longe: Néstor Kirchner e Hugo Chávez.

Cada qual a sua maneira, eles foram personagens fundamentais neste processo, emprestando sua energia, generosidade e visão de futuro para o fortalecimento do Mercosul, a criação da UNASUL e a constituição da CELAC.

Líderes de origens e países distintos, Kirchner e Chávez demonstraram, acima de tudo, espírito de fraternidade e compromisso com o desenvolvimento e a emancipação dos povos da América Latina e do Caribe, dedicando especial atenção para o combate à pobreza e à desigualdade.

Saúdo também a eleição, no último domingo, do companheiro Tabaré Vázquez, para um segundo mandato como presidente do Uruguai. Em sua primeira presidência, o companheiro Tabaré foi um dos grandes artífices da construção da UNASUL.

Sua eleição foi mais uma importante vitória das forças progressistas de nossa região nestes últimos dois anos. Neste período, os governos transformadores sofreram os mais duros ataques, por parte dos adversários internos, e por parte dos porta-vozes mundiais do conservadorismo político e econômico.

Numa interferência totalmente descabida em assuntos internos, analistas de mercado, agências de risco e até organismos multilaterais tentaram desqualificar políticas econômicas soberanas, que evitaram o desemprego e a recessão em nossos países. A imprensa dos grandes centros financeiros demonizou projetos políticos democraticamente eleitos, valendo-se muitas vezes da manipulação dos fatos, da mentira e do preconceito.

Foi um ataque coordenado e tenaz, mas as populações dos nossos países não se deixaram intimidar. Reafirmaram, nas urnas, a decisão de trilhar um novo caminho de desenvolvimento com inclusão social. Rechaçaram o retrocesso ao neoliberalismo e aos modelos excludentes do passado.

O fato é que desde a reeleição de Rafael Correa, no Equador, e da vitória de Nicolás Maduro, na Venezuela, as forças progressistas inauguraram um segundo ciclo de vitórias eleitorais em nossa região.

O respaldo popular aos projetos de mudança se manifestou no Chile, com Michele Bachelet; em El Salvador, com Salvador Sánchez Cerén, e na Bolívia, com Evo Morales. Na Colômbia, os inimigos do processo de paz foram derrotados pelo presidente Juan Manuel Santos com o apoio qualificado das forças de esquerda no segundo turno. No Brasil, reelegemos a companheira Dilma Rousseff, numa campanha duríssima, que mobilizou fortemente os setores populares e democráticos da sociedade.

Apesar dos reflexos de uma crise global que não foi criada por nós, mas pela especulação desenfreada nos grandes centros econômicos; apesar da dureza da disputa, com a radicalização cada vez mais estridente da direita; apesar de todas as dificuldades, o povo renovou a confiança nos governos de transformação social.

Mas não devemos nos iludir: os ataques do conservadorismo não se dirigem a cada país isoladamente. São ataques à soberania de toda uma região do planeta, que está construindo um vigoroso projeto alternativo ao neoliberalismo, lastreado na democracia, no diálogo e na busca de formas mais justas de desenvolvimento.

Meus amigos e minhas amigas,

Neste último decênio, o processo de integração, que havia sido interrompido pelos governos neoliberais, foi retomado com vigor. Afinal, percebemos que os desafios do desenvolvimento são comuns a nossos povos e países, e por isso não podíamos continuar de costas uns para os outros.

Posso dar o testemunho da ação de resgate do Mercosul, da qual participei diretamente em meu período como presidente da República. Foi uma decisão estratégica que anunciamos no primeiro dia de governo, em janeiro de 2003, e que estava em plena sintonia com os anseios de Argentina, Paraguai e Uruguai.

Além de revalorizar o papel das chancelarias, estabelecemos um mecanismo de consulta permanente entre os chefes de Estado. O contato direto entre os presidentes gerou confiança mútua e aprofundou a compreensão sobre a importância da integração para cada país.

Investimos fortemente na redução das assimetrias entre os membros do bloco, elevando de maneira exponencial os recursos do fundo destinado a este fim, o Focem. Isso resultou em importantes obras de melhoria da infraestrutura produtiva e social, beneficiando, sobretudo, as economias menores. Promovemos também acordos de imigração e previdência social no âmbito do bloco.

Em apenas 10 anos, o comércio entre os países do Mercosul passou de US$ 15 bilhões para US$ 66 bilhões. Com o ingresso da Venezuela, o bloco se fortaleceu e as possibilidades de comércio cresceram ainda mais.

Uma expansão comercial semelhante ocorreu em todos os blocos regionais no continente. Em dez anos, as trocas comerciais entre os países da América Latina e Caribe passaram de US$ 50 bilhões para US$ 189 bilhões. Mais da metade dessas trocas envolve produtos manufaturados, numa lista diversificada de quase 10 mil itens.

Quero destacar a importância, para as pequenas e médias empresas, das oportunidades geradas pelo comércio no interior do bloco. Estas empresas são fundamentais, em qualquer país, para a geração de renda e a democratização do processo econômico.

Os avanços da integração, no entanto, foram além das relações comerciais. Os empresários dos nossos países estão aprendendo a investir nos países vizinhos, e não apenas a vender e comprar. Grandes empreendimentos regionais estão se constituindo em áreas como aviação, telefonia, serviços financeiros, alimentação, cimento e tecnologia da informação, entre outras.

Até 2004, a troca de investimentos entre países da região correspondia a apenas 4% do investimento direto externo na América Latina e Caribe. Hoje, ultrapassou 14% do total, e pode se ampliar muito mais, se fizermos o que tem de ser feito.

Em dezembro de 2004, na reunião de presidentes sul-americanos em Cuzco, demos um grande passo político, com a criação da UNASUL. Constituímos um organismo democrático multilateral, sem nenhum tipo de tutela externa.

É muito significativo, do ponto de vista da nossa evolução histórica, que uma das primeiras iniciativas da UNASUL tenha sido a instalação do Conselho Sul-Americano de Defesa. Em breve, estará funcionando, em Quito, a Escola de Defesa Sul-Americana. Com tais medidas corajosas – impensáveis para muitos da minha geração – demarcamos o território da soberania, do diálogo e da paz em nosso continente.

Sempre que foi convocada, a UNASUL construiu soluções de entendimento para conflitos entre países, e ajudou a superar tensões políticas desestabilizadoras.

Em 2008, realizamos na Bahia a cúpula de chefes de estado da América Latina e do Caribe – a nossa primeira reunião sem a presença dos Estados Unidos e do Canadá. Ali decidimos criar a CELAC, que seria oficialmente constituída na cúpula da Riviera Maya, no México, em 2010.

A constituição da CELAC ampliou ainda mais o espaço de cooperação democrática sobre o qual semeamos o projeto de integração da América Latina e do Caribe.

Somos hoje 33 países com a vontade comum de construir um futuro à altura dos nossos sonhos e possibilidades; e de exercer um papel cada vez mais ativo na comunidade global.

Meus amigos, minhas amigas,

Todos os avanços que mencionei são importantes para a evolução histórica do processo de integração. Mas não são suficientes. Poderíamos e deveríamos ter feito muito mais. A verdade é que o avanço da integração não está a altura do nosso potencial e sobretudo das nossas necessidades. A crise econômica mundial teve um efeito inibidor sobre as iniciativas de integração. Como se tivéssemos que esperar o fim da crise para voltar a tratar da integração. Estou convencido de que é justamente o contrário: quanto mais nos integrarmos, melhores serão as nossas condições para enfrentar e superar os efeitos da crise. A integração não é um problema; ela é parte da solução. Longe de mantê-la congelada, esperando tempos melhores, o que devemos fazer é acelerá-la.

É impressionante constatar, por exemplo, quanto tempo o Brasil viveu de costas para os vizinhos do continente – e creio que o mesmo aconteceu com a maioria dos países da região.

Durante cinco séculos, tivemos mais conexões com as velhas metrópoles e com os Estados Unidos do que entre nós mesmos – na economia, nos transportes, na política e até no âmbito da cultura e do pensamento.

Ficamos apartados uns dos outros até fisicamente. Imaginem vocês que somente no meu governo, já no século XXI, é que foram construídas as primeiras pontes fluviais ligando o Brasil ao Peru e à Bolívia.

Isso tornou possível a conclusão do Eixo Interoceânico Sul, ligando a costa peruana à Amazônia Brasileira. E também concluímos o Corredor Bioceânico, do porto de Arica, no Chile, ao porto de Santos, no Brasil, passando por território boliviano.

Mas chega a ser inexplicável que, depois de executar duas obras de tamanha importância, não conseguimos ainda viabilizar a circulação de mercadorias por essas estradas. No primeiro caso, falta uma decisão meramente administrativa do Brasil. No segundo, falta um acordo com a Bolívia para o trânsito de caminhões de outros países.

A experiência me ensinou que não basta firmar acordos e anunciar decisões em cúpulas presidenciais. Não raro, depois que os presidentes retornam aos seus países, a foto oficial é o único resultado palpável de uma cumbre.

Para que tais decisões se transformem em fatos, elas não podem cair na rotina dos legislativos, a quem compete aprová-las, nem na burocracia dos governos, a quem compete implementá-las.

Por isso é tão importante repensar o funcionamento dos nossos parlamentos nacionais no que diz respeito aos acordos assinados pelos chefes de estado.

Cabe a eles examinar as questões concretas da integração, desde os direitos laborais até as relações comercias. Desde o respeito aos direitos humanos até o compartilhamento de tecnologias.

Da mesma forma, os parlamentos devem criar mecanismos especiais, mais ágeis, para a aprovação dos nossos acordos.

Meus amigos, minhas amigas,

Nossa região concentra cerca de 30% do potencial hidrelétrico do planeta. Esta fonte renovável corresponde a 52% da nossa capacidade instalada de geração de eletricidade, que hoje é da ordem de 325 Gigawats. Mas ainda não aproveitamos nem 40% desse potencial, construindo usinas e linhas de transmissão para o aproveitamento integral e solidário deste recurso.

Da mesma forma precisamos integrar a rede de gasodutos e oleodutos, para aproveitar o potencial de combustíveis fósseis, e também estimular e coordenar a geração a partir de outras fontes de energias renováveis: eólica, solar, de biomassa, marinha e geotérmica.

Além disso, para avançar no ritmo necessário à expansão econômica, teremos de ampliar e conectar a rede de comunicação por banda larga entre nossos países.

É muito importante definir novas fontes de financiamento para projetos estratégicos, mesmo aqueles circunscritos ao território de um só país e que têm importância para a região. Neste sentido se impõe o pleno funcionamento do Banco do Sul. Mas também é preciso valorizar mais as fontes já existentes, nacionais e multilaterais, além de aproveitar as oportunidades abertas pelo Novo Banco de Desenvolvimento instituído pelos BRICS.

Cabe aos países mais desenvolvidos, com as maiores economias da região adotarem políticas para facilitar o acesso dos países mais pobres aos seus mercados consumidores.

E me permitam enfatizar outro grande desafio: integrar as cadeias produtivas. Há quem duvide da nossa capacidade para tanto. Mas, se hoje fabricamos automóveis com partes feitas em diferentes países do Mercosul, por que não seríamos capazes de fazer o mesmo com outras cadeias industriais de valor, compartilhadas por diversas nações, contribuindo para superar as assimetrias entre eles?

Esse esforço diz respeito aos governos e suas agências, e também aos empresários, ao setor financeiro e aos sindicatos de trabalhadores. Neste sentido, considero importantíssima a Plataforma Laboral das Américas, que os companheiros sindicalistas de toda a região lançaram em maio, no Chile.

Meus amigos, minhas amigas,

Estes primeiros anos do século XXI marcaram o início de uma nova era para as populações da América Latina e do Caribe. Na maioria dos países, que adotaram políticas ativas de distribuição de renda, geração de empregos e inclusão social, a economia cresceu acima da média mundial.

O desemprego urbano na região, que alcançava 11,1% em 2003, estava reduzido a 6% no terceiro trimestre de 2014. No mesmo período, o salário mínimo teve aumento real de 20% na média dos países latino-americanos.

Estamos tirando nossos países do mapa mundial da fome.

Reduzimos fortemente a pobreza e a desigualdade.

Ampliamos – e muito- o acesso à educação e saúde públicas, ao mesmo tempo em que trabalhamos para melhorar sua qualidade. Enfrentamos o preconceito com corajosas políticas afirmativas. E tudo isso buscando combinar desenvolvimento econômico e social com sustentabilidade ambiental. Em suma, nossos países, cada um ao seu modo, estão distribuindo renda, conhecimento e poder. Isso significa que as populações estão alcançando um novo patamar de direitos, de bem estar e de participação democrática.

Desse patamar não podemos retroceder.

Meus amigos, minha amigas,

Diferentemente do que ocorria no passado, os países da América Latina estavam melhor preparados para enfrentar a crise financeira global desencadeada em 2008.

A maioria de nossos países rejeitou a receita da recessão e corte de investimentos públicos, que ceifou milhões de empregos e arruinou milhões de famílias ao redor do mundo.

Um estudo da Cepal com países selecionados da América Latina e Caribe aponta que, entre 2009 e 2013, tivemos um crescimento médio de 7,8% na geração de empregos. Considerando apenas os empregos formais, o crescimento foi de 12,5% no período.

Isso mostra o acerto das políticas que adotamos para enfrentar os impactos da crise global – políticas soberanas, decididas sem a ingerência do FMI, cujas imposições infelicitaram toda uma geração de latino-americanos.

Agora estamos em uma nova fase da crise global, marcada pela retração do comércio externo e do fluxo de investimentos a partir dos centros econômicos tradicionais.

Temos feito enorme esforço para superar o papel que nos atribuíram no passado de meros exportadores de produtos primários. O caminho para o futuro passa pelo conhecimento, pela identificação de oportunidades e complementariedades no processo produtivo.

Essa transição é crucial, não apenas para desenvolver a produção e o mercado intrarregional, mas para alcançarmos maior competitividade na disputa pelos mercados externos.

Temos de produzir com mais eficiência, incorporando avanços tecnológicos para agregar valor à nossa produção. Precisamos investir em infraestrutura, para reduzir os custos de logística e energia; e equacionar os mecanismos de financiamento da produção.

Por isso mesmo, nossa capacidade de avançar na integração será determinante para a maneira como nossos países vão enfrentar a nova etapa da crise.

A América Latina e o Caribe estão conquistando um novo lugar no mundo. Estamos deixando de ser uma peça menor nas relações internacionais. E isso contraria interesses estabelecidos, que reagem duramente ao nosso crescimento comercial, econômico e político.

Isoladamente, somos mais frágeis nas disputas políticas e econômicas de ordem global. Juntos, constituímos uma potência, com uma população de 600 milhões de habitantes e um PIB superior a 5,5 trilhões de dólares.

Juntos, e somente juntos, temos a possibilidade real de influenciar na reforma dos organismos multilaterais e de contribuir para uma nova ordem política e econômica global mais justa, equilibrada e democrática.

Meus amigos, minhas amigas,

O verdadeiro sentido da integração manifesta-se concretamente na ampliação dos direitos e das oportunidades de cada cidadão, que não devem se limitar mais ao seu próprio país.

Os exemplos históricos de blocos regionais no mundo mostram que eles se consolidam quando seus habitantes podem trabalhar, estudar, empreender e investir em todos os países.

Tão importante quanto a integração política e econômica é a integração social; a aproximação, o convívio, o intercâmbio, a aliança entre os nossos povos.

Quando o cidadão comum se sentir parte integrante e beneficiário direto desse processo, aí, sim – estaremos forjando uma verdadeira vontade popular pela integração; uma nova cidadania, conscientemente latino-americana.

Para isso é imprescindível fomentar o diálogo e a cooperação entre as nossas universidades, os nossos cientistas, artistas e os mais diversos movimentos sociais.

A nova etapa do processo de integração exige uma visão de longo prazo sobre as questões estruturais do processo de integração. Planejar o futuro com o objetivo de dar um salto de qualidade em nossa região.

Hoje, nosso principal desafio é construir um pensamento estratégico latino-americano e caribenho e, a partir dele, um projeto integrador mais ousado, que aproveite toda essa riqueza histórica, material e cultural.

Da Veja, com carinho, direto para o Jornal Nacional

publicado em 24 de outubro de 2014

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por Luiz Carlos Azenha

A Veja antecipou para quinta-feira sua capa, com a acusação do doleiro Alberto Youssef a Dilma e Lula.

É uma óbvia armação eleitoral, fruto do desespero tucano.

A coreografia é bastante conhecida.

O Jornal Nacional deverá repercutir a capa de forma acrítica já na sexta-feira, horas antes do debate final.

Dilma, como lamenta aqui nosso comentarista Jair de Souza, não terá o horário eleitoral gratuito para rebater.

Teremos, portanto, praticamente dois dias de cobertura do “petrolão” totalmente direcionados pela campanha de Aécio.

Agora dá para entender perfeitamente porque o ex-presidente Fernando Henrique Cardoso convocou o ato público contra “toda a podridão que está aí”.

A capa da Veja vai incendiar a classe média fascistóide que é hoje a militância do PSDB.

Tudo indica que o ex-presidente Lula deverá tomar a iniciativa do contra-ataque já nesta sexta-feira, quando participa de um evento público em São Paulo.

O melhor que Dilma pode fazer é rebater frontalmente Aécio durante o debate. Se possível, denunciando o golpe de véspera, lembrando aos leitores, ouvintes e telespectadores que é sempre assim no Brasil: que as acusações são lançadas ao vento horas antes da votação justamente com o objetivo de distorcer a vontade popular.

No campo da internet, O Desespero da Veja já se tornou tumblr.

O que Dilma não pode deixar passar, durante o debate, é o gráfico abaixo, do site do IBGE:

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Em setembro, taxa de desocupação fica em 4,9%

A taxa de desocupação de setembro (4,9%) não teve variação estatisticamente significativa frente a agosto (5,0%) e recuou 0,5 ponto percentual em relação a setembro de 2013 (5,4%). Foi a menor taxa para um mês de setembro em toda a série da pesquisa, iniciada em março de 2002.

Resumindo, além de rebater as acusações de Aécio sobre o petrolão, que certamente vão ser parte importante do debate, Dilma deve focar no que verdadeiramente interessa a seus eleitores e, certamente, aos eleitores indecisos: emprego, emprego e emprego.

Vamos ver o que a Globo vai inventar quanto às perguntas dos eleitores indecisos…